Posada es conocido por ser el hombre detrás de La Catrina; sin embargo, sus contribuciones al arte popular mexicano van mucho más allá de esta ilustración, sirviendo como inspiración a grandes artistas del siglo XX como Diego Rivera y José Clemente Orozco. A través de sus caricaturas y grabados humorísticos, las calacas de Posada sirvieron como un instrumento de crítica social y política, ayudando a establecer la imagen de la calavera en el imaginario colectivo mexicano.
Posada trabajó para una gran cantidad de publicaciones y periódicos a lo largo de su vida. En esa época, una buena parte de la población mexicana no sabía leer ni escribir; por lo tanto, era importante que las ilustraciones periodísticas fueran lo suficientemente expresivas para atraer la atención de la gente. Posada demostró tener una habilidad excepcional para ello, y sus grabados de calaveras rápidamente se ganaron el aprecio del público.
El trabajo de Posada se dirigía sobre todo a la clase obrera, evidenciando las desigualdades y el sufrimiento del pueblo a través de la sátira y el humor. Sus ilustraciones criticaban los excesos de las clases políticas a la vez que retrataban el estilo de vida del mexicano común. Más que plasmar la solemnidad de la muerte, las calaveras de Posada están llenas de vitalidad: sus personajes bailan, montan en bicicleta y se reúnen para celebrar fiestas. Las calaveras representan todo tipo de personajes, desde políticos y revolucionarios hasta bandoleros y damas de la alta sociedad; después de todo, como bien dijo Posada, “la muerte es democrática.

Octavio Paz aseguraba que los temas de Posada son los de la vida diaria; su manera de tratarlos los rebasa, les da otra dimensión. Mejor dicho, los abre hacia otra dimensión. No son ilustraciones de éste o aquél hecho sucedido, sino de la condición humana.
Si bien José Guadalupe Posada no fue famoso durante su vida, su trabajo no pasó desapercibido entre los artistas de la época. Las nuevas generaciones apreciaban su estilo costumbrista y su cercanía con el pueblo. Uno de sus grandes admiradores fue Diego Rivera, el famoso muralista mexicano. La admiración de Rivera hacia el trabajo de Posada fue tan grande que incluso lo incluyó en uno de sus murales más famosos, Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central.
Sin embargo, la influencia de Posada va mucho más allá del muralismo. Gracias a la difusión de Diego Rivera, otros artistas retomaron el personaje hasta consolidarlo como una imagen representativa de la cultura mexicana.
André Bretón en el prólogo de su Antología del humor negro dice que “el triunfo del humor al estado puro y pleno, en el dominio de la plástica, debe situarse en una fecha próxima a nosotros y reconocer como a su primer y genial artesano al artista mexicano José Guadalupe Posada”.
Fuentes:
https://inba.gob.mx/prensa/13654/jos-eacute-guadalupe-posada-artista-contempor-aacuteneo-nbspy-universal
https://mymodernmet.com/es/jose-guadalupe-posada/